lunes, 30 de septiembre de 2013

¿Mensaje o producto polémico?


No sé a vosotros, pero a mí este anuncio me parece escalofriante. No soy madre, así que no tengo ni idea de hasta qué punto un niño se puede poner pesado con el "no me gusta" o el "¡qué asco!". Pero sí me parece bastante obvio que tolerar esos caprichos y darle un suplemento para quedarme tranquila no es ninguna solución.

Sin embargo, en el anuncio, ése es el mensaje: ¿que el niño no te come? ¡No te pelees con él! Dale PediaSure y todos contentos. ¿Cómo? ¿Dónde quedó ese momento de "si no te comes las lentejas, te las pongo para merendar"? ¿O ese otro de "vale, cómete la mitad de las verduras que quedan y ya está"? Que yo sepa, educar también incluye el aprender a comer más o menos de todo. (Que a mí no me pidan que me coma unos callos porque no puedo).

PediaSure es un suplemento nutricional para equilibrar la dieta irregular de un niño. En sí, es un producto útil para que no les falte nada esencial a los especialmente difíciles a la hora de comer. Fue la forma de comunicarlo lo que falló estrepitosamente en el anuncio, por eso, tras la polémica, hicieron otra versión:


¿A que tiene mucho más sentido? Aquí vemos lo normal: hay muchos alimentos que a los niños no les gustan y los adultos tienen que intentar que poco a poco aprendan a comer bien. Mientras tanto, para ayudar a equilibrar su dieta, está PediaSure. Así, sí. 
Además, el anuncio nuevo ya no es catastrofista y dirigido sólo a los adultos. Es positivo, incluso festivo, y con una canción dirigida a los niños para ayudar a los padres a meter en sus lindas cabecitas que, sí, hay que comer también de lo que no te gusta.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Quien se lo iba a decir (parte II)



Quién no conoce el Superglue, eso que lo pega todo, todo y todo (incluidos nuestros dedos). ¿Pero de dónde salió semejante invento? La historia pide una segunda parte de este post sobre productos que, independientemente de para qué se crearon, el mercado acabó utilizando como le dio la gana. 

En 1942 Harry Coover, cuando trabajaba para Kodak buscando un material transparente para las miras de los fusiles, creó el cianocrilato de metilo. Pero era tan pegajoso que no era posible utilizarlo, así que lo rechazaron. No se dieron cuenta de sus posibilidades hasta mucho más tarde, y casi por casualidad. Finalmente, Superglue salió al mercado en 1958 y en poco tiempo se hizo muy popular.

Lo que no se podían imaginar es que este nuevo pegamento acabaría salvando vidas. Durante la la Guerra de Vietnam, los cirujanos que estaban en el campo de batalla lo utilizaron para cerrar heridas. Sin medios y sin tiempo para coser, era lo único que podían hacer para detener las hemorragias y reducir el riesgo que suponía para algunos heridos el traslado a un hospital. 

Quizás por eso, años más tarde, la FDA (Food and Drug Administration) autorizó el Superglue para determinados usos médicos como la cirugía dental, unir arterias, sellar úlceras sangrantes, etc.

De la mira de un fusil a un súper pegamento. 
De un súper pegamento a elemento clave de primeros auxilios en la Guerra de Vietnam.
Quién se lo iba a decir.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Acierto en el error


La de veces que nos habrá salido ese molesto mensaje que interrumpe nuestra travesía por la red ("error 404: page not found"), ¿pero te imaginas utilizar esa página como soporte para una buena causa?

Not Found (en colaboración con la Fundación ANAR, Missing Children Europe, la agencia belga Famous y Amazon), la utiliza para difundir fotos de niños desaparecidos.
Lo que proponen es muy sencillo: si el dueño de una web decide sumarse a esta iniciativa, sus "páginas de error 404" incluirán siempre la imagen de un niño. Así:


Simple y genial ¿no? Después de todo, la página que informa del dichoso error estaba ahí, esperando a que a alguien se le ocurriera utilizarla para algo más. Y que ocurra algún "error 404" es inevitable, así que ¿por qué no ceder ese espacio para echar una mano?

jueves, 19 de septiembre de 2013

Hibye! La última moda en Mundo Lateral.



Un día por la calle te cruzas con alguien que conoces pero te cae mal. Te ha visto, no quieres pararte pero tampoco puedes no saludar. ¿Te suena? 

Aquí hagamos lo que hagamos, al final siempre quedamos mal y lo pasamos peor.

Según el Míster, es porque no utilizamos una fórmula socialmente aceptada para estos casos. En Mundo Lateral existe una y sirve para resolver estas situaciones de compromiso con una sola palabra que no hiere sensibilidades: Hibye!

jueves, 12 de septiembre de 2013

"Para insultar, pulse 1".



Gracias. Cada vez que por culpa de algún operador de telefonía, tenga ganas de incendiar algo o jurar en arameo antiguo (que no sé), escucharé la broma de "La venganza del usuario" para sentirme mejor. Algo consuela ¿no? Así nos sentimos cuando nos lo hacen a nosotros, por una vez, que lo sufran ellos.


Por cierto, ¿alguien se ha fijado en que el número de identificación que da la operadora al hombre (3459122), es diferente del que le da después a la mujer (35591212)? No sólo cambia el 4 por el 5, sino que en el segundo hay un dígito más. Pides datos y te contestan con mentiras, errores o “desinformación”. Qué mal rollo. 

Desgraciadamente, todo esto no es una sorpresa para nadie. Seguro que muchos de nosotros agradeceríamos que existiera esa opción de "para insultar, pulse 1" (y les desbordaría el número de llamadas). No es que "el cliente siempre tenga razón", pero en este caso ¡vaya si la tiene!

Hoy escribo esto porque tengo una herida reciente provocada por dos operadores:
- para captarme unos me mintieron varias veces y con descaro.
- para retenerme otros también mintieron y, además, casi me amenazaron con gritos (¡!) y mensajes en mayúsculas.
¡¿Pero esto qué es?!

La consecuencia directa de esta última experiencia infernal, es que he decidido que no vuelvo a contratar nada por teléfono. Que insistan lo que quieran, lo tengo clarísimo.

Podría decir nombres, pero la realidad es que no sirve de nada: todos utilizan estas prácticas inexcusables (y puede que incluso peores). Como publicista y consumidora, yo me pregunto: ¿merece la pena? Mi respuesta es NO. La mejor publicidad es tener un buen producto o servicio. No hay más. Si necesitas recurrir a trampas, algo falla, a lo bestia.

De todas formas, aunque el vídeo sea como un bálsamo en este momento, no puedo culpar a los pobres teleoperadores. Sí, son pesados, inoportunos, a veces agresivos... Pero también son unos “mandaos” en cuyas condiciones laborales prefiero no pensar. Su trabajo consiste en no salirse de ese guión encorsetado cuajado de mentiras y/o medias verdades. Aparte de lo obvio, el gran problema es que ellos son, al mismo tiempo, nuestro único contacto con la marca y el escudo tras el que se refugia la compañía cuando la cosa se pone fea. 

Si las marcas recurren a estrategias siniestras, tarde o temprano les acabarán explotando en la cara. El "boca-oreja" prende como la pólvora en las redes sociales, y es un hecho que nada funciona mejor que una recomendación o un "ni se te ocurra" de alguien en quien confías. (En mi caso yo no tenía más que cosas positivas que decir de mi actual operador. Ahora... Mejor no empiezo que después tendría que lavarme la boca con lejía).
 
Hemos encontrado lo que parece la excepción a la regla de los “malvados operadores”: PepePhone. Si le echáis un ojo a sus principios, veréis que son de mero sentido común y por eso nos encantan. Pero lo más importante es que, por lo que me cuentan algunos usuarios, cumplen lo que dicen. Aunque aprovecho para preguntar: ¿alguien ha tenido una mala experiencia con ellos?

Aquí va un tuit de ejemplo, y hemos encontrado muchos: 

¿A que estaría bien que todos los operadores siguieran estos principios? Está claro que el consumidor no sólo nota la gran diferencia, sino que la celebra y la comunica. ¡La mejor publicidad! Entonces, ¿por qué no lo hacen? ¿Por qué se empeñan en marear al personal con esas llamadas abusivas? 

Creemos que el problema está en que las marcas creen que, como pueden hacerlo y no les pasa nada, tendrán un final feliz. Pero se equivocan: engañar y faltar al respeto a los clientes es poco menos que un crimen en comunicación. Y en Mr. No Name estamos convencidos de que tendrá su castigo, y será su negocio quien lo pague caro.


¿Vosotros que pensáis?

jueves, 5 de septiembre de 2013

Mujer fatal

Que hablen mal y… ¿acertarás?



¿No habías visto el vídeo? ¿No sabías nada de la que lió Miley Cyrus en los MTV Video Music Awards? Entonces, es que has estado realmente desconectado en vacaciones (bien por ti).

Los demás no hemos podido evitar enterarnos de todo. Vergonzosa, vulgar, provocativa, pornográfica, terrible… Son algunos de los adjetivos que le han dedicado los medios pero, eso sí, ninguno se ha quedado con las ganas de comentar el escándalo. Por no hablar de la cantidad de memes que se han generado de forma espontánea. Nos guste o no, Miley ha hecho historia. Según ella misma, justo lo que quería.

Éste es un caso clarísimo del "mal o bien, pero que hablen de ti”. Seguro que has oído antes esta frase o alguna muy parecida. Pero ¿es verdad? ¿Compensa la mala publicidad sólo porque es publicidad? Aunque no todos los del equipo están de acuerdo conmigo, yo creo que no.

Por ejemplo, puede que a Miley Cyrus no le importe mucho, pero de momento ya ha perdido una portada de Vogue. (Aunque es verdad que las "celebrities" son un caso aparte).

En cuanto a las marcas, se me ocurren dos ejemplos de campañas que hicieron mucho ruido por, en mi opinión, las razones equivocadas.

1."Tengo un plan" de Desigual. La ropa es desenfadada, moderna y con un punto atrevido. Para mí, los anuncios resultan superficiales y banales. Creo que entiendo lo que querían hacer, pero conmigo no han acertado. Ahora Desigual me gusta menos, no quiero tener nada que ver con esa trivialidad tan vacía que están vendiendo. Y teniendo en cuenta la que se armó, no soy la única.

2. Loewe ORO Collection 2012. Cuando salió el anuncio, se habló de él durante semanas. Parece que sólo estaba pensado para el público que se puede permitir comprar el producto, para nadie más. Para mí, Loewe deja de ser aspiracional tras un patinazo así: yo no quiero tener nada que ver con esa parodia escalofriante de "niños de papá". Claro que, de momento, no me puedo permitir ese bolso, pero es que ya no lo quiero. Y, por otra parte, pienso que los que sí pueden comprárselo quieren que los envidien, no que se rían de ellos.

¿Y tú qué piensas? ¿Te gustó la campaña de Desigual? ¿Acertó Loewe con su anuncio? ¿Compensa que todos hablen de ti a cualquier precio?

lunes, 2 de septiembre de 2013

La nueva tendencia eres tú


No. Esta vez no es una marca utilizando sus medios para algo positivo. Se trata del equipo de True Story ASA, un grupo de youtubers que decidieron hacer algo distinto a sus habituales vídeos de broma.

Como ellos mismos explican, las tendencias que arrasan en Internet como el harlem shake, el planking o el twerking no sirven para nada en realidad. Así que pensaron que era mejor crear una que tuviera un fin. Y así nació "Make a Homeless Smile"(haz sonreír a un sin techo).

Puede sonar ingenuo, pero las cifras les apoyan: en sólo unos días, el vídeo tuvo unas 200.000 visitas y consiguió cientos de miles de "likes" en Facebook. Esto demuestra que realmente un pequeño gesto puede hacer mucho si se convierte en viral. Y quizás también demuestra que, además de bailar Gangnam Style con entusiasmo, todos juntos somos capaces de mucho más.

¿Y tú? ¿Qué nueva tendencia empezarías?