¿No habías visto el vídeo? ¿No sabías nada de la que lió Miley Cyrus en los MTV Video Music Awards? Entonces, es que has estado realmente desconectado en vacaciones (bien por ti).
Los demás no hemos podido evitar enterarnos de todo. Vergonzosa, vulgar, provocativa, pornográfica, terrible… Son algunos de los adjetivos que le han dedicado los medios pero, eso sí, ninguno se ha quedado con las ganas de comentar el escándalo. Por no hablar de la cantidad de memes que se han generado de forma espontánea. Nos guste o no, Miley ha hecho historia. Según ella misma, justo lo que quería.
Éste es un caso clarísimo del "mal o bien, pero que hablen de ti”. Seguro que has
oído antes esta frase o alguna muy parecida. Pero ¿es verdad? ¿Compensa la mala
publicidad sólo porque es publicidad? Aunque no todos los del equipo están de acuerdo conmigo, yo creo que no.
Por ejemplo, puede que a Miley Cyrus no le importe mucho, pero de momento ya ha perdido una portada de Vogue. (Aunque es verdad que las "celebrities" son un caso aparte).
Por ejemplo, puede que a Miley Cyrus no le importe mucho, pero de momento ya ha perdido una portada de Vogue. (Aunque es verdad
En cuanto a las marcas, se me ocurren dos ejemplos de campañas que hicieron mucho ruido por, en mi opinión, las razones equivocadas.
1."Tengo un plan" de Desigual. La ropa es desenfadada, moderna y con un punto atrevido. Para mí, los anuncios resultan superficiales y banales. Creo que entiendo lo que querían hacer, pero conmigo no han acertado. Ahora Desigual me gusta menos, no quiero tener nada que ver con esa trivialidad tan vacía que están vendiendo. Y teniendo en cuenta la que se armó, no soy la única.
2. Loewe ORO Collection 2012. Cuando salió el anuncio, se habló de él durante semanas. Parece que sólo estaba pensado para el público que se puede permitir comprar el producto, para nadie más. Para mí, Loewe deja de ser aspiracional tras un patinazo así: yo no quiero tener nada que ver con esa parodia escalofriante de "niños de papá". Claro que, de momento, no me puedo permitir ese bolso, pero es que ya no lo quiero. Y, por otra parte, pienso que los que sí pueden comprárselo quieren que los envidien, no que se rían de ellos.
¿Y tú qué piensas? ¿Te gustó la campaña de Desigual? ¿Acertó Loewe con su anuncio? ¿Compensa que todos hablen de ti a cualquier precio?
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