lunes, 22 de julio de 2013

Cualquier interface pasado nos parece mejor.

¡Atención! Apple se deja arrastrar por Windows y lo confirma: lo moderno es plano.


 Reza en su página web:
La simplicidad suele asociarse con el minimalismo. Pero la verdadera simplicidad es mucho más que la ausencia de desorden o adornos. Es dar la solución adecuada en el lugar y el momento justos. Es dar sentido a la complejidad. Es hacer que las cosas funcionen sin más. Es tener algo en la mano por primera vez y saber cómo usarlo. Eso es la simplicidad.

Funcionalidad. Sí, de acuerdo, a quién no le gusta que las cosas funcionen. No recuerdo que cuando salieron los interfaces llenos de esos "adornos" la publicidad me dijera que entorpecieran. Ahora resulta que el diseño Skeumorfista, que a mi madre le gusta mucho porque las cosas parecen lo que son, no es funcional y casi da vergüenza empezar un trabajo bajo ese paradigma tan de final de los años cero. Se venía venir: ¿desde cuando el diseño de vanguardia gusta a las madres?

Ahora, ¿qué será de esos efectos de agua y cristal que tanto nos enamoraron y que todos los diseñadores tuvimos que aprender a hacer?, ¿qué pasará con los degradados? Pienso en esas horas ajustando sombras, transparencias y desenfoques y en todas las fotos que atesoré en alta resolución de cuero y papel pergamino. Todo fue en vano.

¿Es que lo que ayer era atractivo ahora es hortera?, ¿podré seguir usando otra tipografía que no sea la Helvética?, ¿podré usar colores sin restringir la paleta?, ¿podré redondear esquinas? Qué inquietante pensamiento irrumpe en mi conciencia: ¿era yo acaso, Oh, Dios mío, un diseñador disfuncional?

No. No lo creo. El mundo del diseño se diferencia del Arte a duras penas. Pero quizás uno de los convencionalismos más extendidos es que su propósito es vender en masa. A veces no vende productos o servicios, vende ideologías o se vende a sí mismo. Pero debe generar valor añadido que se capitalice a corto plazo.

Si hablamos del apartado técnico de un producto, la obsolescencia programada es necesaria para que el motor producción-consumo no se detenga. El apartado del diseño no es diferente. Cada vez en ciclos más cortos, nuevas oleadas a nivel mundial cambian los patrones de lo que es buen gusto y lo que es caspa. Porque el diseño debe ser funcional, sí. Y la más importante función es vender.

Haré mi análisis al fenómeno de este cambio de tendencia en concreto. El skeumorfismo no sólo era una interface intuitiva o una propuesta estética naíf pero amigable, ante todo era el pretexto para mostrar el poderío técnico de las nuevas pantallas. Ahora que todas las marcas ofrecen una altísima resolución, prima demostrar lo responsive que puede llegar a ser nuestro sistema. Para ello, es necesario prescindir de gráficos de dimensiones fijas e ir a mundo esquemático que se pueda re-ordenar sin dificultad. Por ello, la mejoría de la funcionalidad no se refiere a la experiencia del usuario: mi madre estaba muy contenta, ¿qué más pruebas quieren? Es una cuestión de cumplir las nuevas necesidades de desarrollo y de urgir al público a adoptar algo nuevo.

Un extra. Aquí les dejo dos perlas en torno a una dialéctica clásica en el mundo del arte que guarda relación con el skeumorfismo: ¿El arte imita a la naturalezala naturaleza imita al arte?

viernes, 19 de julio de 2013

Simple y genial



Alucinante ¿eh? Parece sacado de una película futurista (de ese futuro en el que creíamos, entre otras cosas, que los coches ya volarían para el año 2000).

Lo que nos entusiasma de la idea del vídeo, es que hace mucho que se cuenta con los elementos que lo hacen posible: energía eólica, tinta luminiscente, tinta que reacciona a la temperatura... Sólo que a nadie se le había ocurrido aplicarlos a una autopista.

Es una idea maravillosa que pertenece a dos empresas: Studio Roosegaarde y Heijmans Infrastructure. En cualquier caso, si lo pensáis bien, lo que realmente hace que esta idea sea genial, es su sencillez. Por eso, es perfecta para inaugurar la nueva etiqueta de nuestro blog: “simple y genial”.

¿No te ha pasado nunca eso de ver una idea y pensar “anda, pues claro, tenía que ser así”? A nosotros sí. Por eso pensamos que las mejores ideas, ésas tan brillantes que se te quedan grabadas, son “simples”. Una vez vistas, resultan tan obvias que te planteas cómo es posible que no se le haya ocurrido a nadie antes. Qué bien: si se explica sola y no necesita un gran envoltorio, has triunfado.

miércoles, 17 de julio de 2013

La potencia sin control no sirve de nada en una cúpula



Este anuncio es más viejo que regalar peladillas en la Primera Comunión. Me impactó en su día cuando era adolescente y siempre he tenido presente su claim. Es una sabia lección, casi una advertencia, aplicable a cualquier faceta de la vida. Pongamos un ejemplo cotidiano: hacer cúpulas.

CASO 1

En Texas. Imaginamos áridos habitantes y tierras. Ahí vive un monstruo: la intersección de las carreteras de Teo and Malone con la I-35. Los artistas especializados en espacios urbanos, Joe O'Connel y Blessing Hancock, reciben el encargo de hacer algo con el paso inferior del cruce. A la sombra de su panza, podemos ver esas horribles costillas y patas de hormigón. ¿Podrán domesticar a la bestia? Lo convirtieron en este mar mecánico, de magia en bicicleta y calaveras fronterizas que puedes ver en las fotos.


Potencia: 100.000 $ (76.765 € aprox.)
Materiales: Partes recicladas de bicicletas, piezas de acero inoxidable y LEDS.
Control: 6 esferas de 48 pulgadas de diámetro.

Puedes ver más aquí o aquí

CASO 2

Contengan el aliento porque van a entrar en la sala XX de los Derechos Humanos de la ONU. Miren hacia arriba, ¿ven esa cúpula? ¡1400 metros cuadrados de cúpula! Una de las obras más fotografiadas, documentadas, entrevistadas y tertuliadas de nuestra época. La Nueva Sixtina financiada por España. Miguel Barceló como Miguel Ángel 3.0 

 

Potencia: 20.350.000 €
Materiales: Pegamento y pigmento.
Control: Churretes pegados al techo y rociados con pintura. Se está cayendo. La ONU rehusa dar explicaciones.

Más información aquí

lunes, 15 de julio de 2013

Si te cuidas, podrías ser tú.

Desde “la vida no está hecha para contar calorías” pasando por “este verano ¿qué vas a ganar” y hasta los famosos “cuerpos Danone”, hay muchos anuncios que muestran qué y cómo podemos comer. Normalmente, la razón principal que te dan para hacerlo es cuidarse y, como consecuencia, tener mejor aspecto. Conseguir ese “cuerpo Danone” al que todos aspiramos (lo reconozcamos o no).

Este “cuidarse” (siempre tan genérico) también puede suele enfocarse como un tema de salud en los anuncios de alimentos bajos en sal, los que ayudan a reducir el colesterol… Pero siempre parece como una solución a un problema serio, porque la salud es una cosa muy seria. En serio.

Por eso nos encanta esta campaña de Campofrío, porque por fin (¡por fin!), una marca se deja de tonterías estéticas y mensajes más o menos catastrofistas sobre salud, para hablar de cuidarse por motivos mucho más positivos. Y mucho más importantes: cuídate para disfrutar el hoy, pero sobre todo, para disfrutar el mañana.

viernes, 12 de julio de 2013

No eres tú, soy yo.


Todos sabemos que la publicidad trata de vender, no hay nada de malo en admitirlo. Y somos muchos los que vivimos de eso. Pero también estamos al otro lado, también hay gente que quiere vendernos algo.

Como esa operadora con mucho que decir que te ofrece el mejor Internet del mundo a las 11 de la noche de un lunes. Pero no te cuenta, sin embargo, que cuando deje de funcionar sólo te atenderá una máquina muy amable con la que acabarás teniendo un “monólogo de besugos”.

Quizá ése es el problema: ni la máquina ni la operadora están dispuestas a escuchar. Parecen más interesadas en soltar su discurso sin que les interrumpan.

Este gran “yo-me-mí-conmigo” de las marcas que tanto nos irrita como consumidores, no es un problema nuevo, MSN nos lo contó en 2007 de forma genial con el vídeo que hemos visto. Y se sigue contando en 2013, seguido de flamantes soluciones adornadas con términos en inglés como transmedia, storytelling o inbound marketing.

Como consumidores, en Mr. No Name sufrimos las marcas cuando no escuchan.
Como vendedores, queremos empezar un diálogo sin gritar ni interrumpir.

miércoles, 10 de julio de 2013

"Jefe, tengo una idea".



Ya comentamos en “Heineken se marca un free style”, la tendencia de dar protagonismo en una campaña a los trabajadores, para que ellos mismos transmitan el espíritu y valores de su compañía de una forma más auténtica y humana.

Ahora vemos cómo lo hace Balay a través de su “colección de joyas solidarias”.

Un olé para los trabajadores que tuvieron la idea, y otro también para Balay, por escucharles y darles voz. Una acción solidaria y creativa. Qué gran imagen de marca y, además, auténtica.

Por favor, hagamos más cosas así :-)

lunes, 8 de julio de 2013

El caramelo inefable



Nos gustaría presentarte el Mundo Lateral pero es imposible. Nadie nos ha prohibido presentarte ese mundo, es más, el Míster siempre trata de describirnos sus medios de transporte, la moda en el vestir y la gastronomía local. El problema es que somos incapaces de concebir lo que trata de decirnos.

Por ejemplo, a nuestra compañera se le ocurrió preguntar si allí ya habían inventado el caramelo eterno; “estaría muy bien darle vueltas en la boca todo el tiempo que quieras y guardarlo para el día siguiente”, dijo pensando que era un concepto novedoso.

En realidad en nuestro mundo esa misma idea surge más de cien mil veces al año –otro día explicaremos de dónde sale este dato- ; así que no, en Mundo Lateral no hay caramelos eternos. Es más, ni siquiera hay caramelos tal como los entendemos aquí. Según el Míster, no son dulces ni salados, sino lo otro. Y, entiende nuestra desesperación, ese “otro” sabor no es amargo, ácido ni todo lo contrario. Esos caramelos laterales tampoco se meten en la boca, ¡ni siquiera son aptos para los niños!

Aunque, por otro lado, a saber a qué llaman allí “niños”.

¿Pero entonces son caramelos?, pregunté yo. Porque los caramelos obedecen a una definición, que yo sepa. No puedes ponerte un caramelo, adoptar a un caramelo o hacer fotos a un eclipse caramelar, ¡las cosas son lo que son! No entiendo nada.

Para los habitantes de Mundo Lateral mejor que no lo entendamos, porque si en nuestro mundo se hicieran populares, allí dejarían de fabricarse y, según el Míster, son deliciosos.

El caramelo nos supera. Comprende que no podamos explicarte el resto de su mundo.

viernes, 5 de julio de 2013

Peter Pan también es un superhéroe

Hemos aceptado hace tiempo que los niños son “esos genios bajitos”, pero,¿ nos damos cuenta de hasta dónde llega esta idea? ¿Y de su poder?

Primero, hay que reconocer que su punto de vista tiene la capacidad de definir una situación compleja de forma simple y clarísima. Y de paso, dándonos esperanza y algún tirón de orejas más que merecido, como en este vídeo:


Segundo, los niños tienen el poder de creer. Sin reservas y porque sí. Pero, como con la fuerza, hay que tener cuidado para no pasarse al lado oscuro. Ya se sabe que un gran poder conlleva una gran responsabilidad (en este caso nuestra, de los adultos). Esta maravillosa campaña de JWT Brasil aprovecha el poder de los niños de una forma que haría a Superman sentirse orgulloso de la raza humana:


En Mr. No Name le hacemos la ola al primer vídeo y aspiramos a hacer campañas como la del segundo. ¿Quién dijo que la publicidad no puede usarse para el bien?

miércoles, 3 de julio de 2013

Heineken se marca un "free style"

Hace ya tiempo que las entrevistas de trabajo se han convertido en bailes preparados con pasos aprendidos. En estas coreografías, cada uno baila su parte con cuidado de no pisarle los pies a su pareja, pero sin ningún estilo.

Por eso, nos encanta la iniciativa de Heineken con “The Candidate”. En esta campaña lanzada hace unos meses, la marca aporta a una solución al problema: cambiar radicalmente la forma de seleccionar a su personal para encontrar candidatos realmente auténticos.


Mola ¿eh?
Pues para nosotros lo mejor de todo es la razón para hacerlo así: dar protagonismo a su propia gente, que es quien hace la marca humana, visible y le da personalidad.

Por eso, en Mr. No Name creemos que esta estrategia de Heineken debería marcar tendencia, porque ha conseguido dar visibilidad al espíritu de su marca a través de una gran marca personal, la de Guy Luchting, el protagonista del vídeo.

lunes, 1 de julio de 2013

Me río yo de mí

Reírse de uno mismo es un ejercicio muy sano que se debería practicar más (no valen risas enlatadas). La verdad es que nos encanta cuando la publicidad se ríe de sí misma. Como consumidores agradecemos ese guiño divertido, y la marca se anota un tanto al convertirse por unos segundos en cómplice. Algo en plan “sí, ya sé que a veces se me va la olla y soy un pesado, pero en el fondo te entiendo, tío”.

De todos modos, exagerar los tópicos de la publicidad en un anuncio para provocar la sonrisa es más bien fácil, porque todos los conocemos (y, para qué negarlo, también los hemos aceptado). El reto es que sirva, además, para destacar lo más importante de lo que quieres comunicar.

Aquí van dos ejemplos brillantes que demuestran lo bien que funcionan las risas cuando no son sólo porque sí y porque yo lo valgo:

Canal Plus, anuncios del año en 1996:



Campaña Carrefour Discount en 2010: