Todos sabemos que la publicidad trata de vender, no hay nada de malo en admitirlo. Y somos muchos los que vivimos de eso. Pero también estamos al otro lado, también hay gente que quiere vendernos algo.
Como esa operadora con mucho que decir que te ofrece el mejor Internet del mundo a las 11 de la noche de un lunes. Pero no te cuenta, sin embargo, que cuando deje de funcionar sólo te atenderá una máquina muy amable con la que acabarás teniendo un “monólogo de besugos”.
Quizá ése es el problema: ni la máquina ni la operadora están dispuestas a escuchar. Parecen más interesadas en soltar su discurso sin que les interrumpan.
Este gran “yo-me-mí-conmigo” de las marcas que tanto nos irrita como consumidores, no es un problema nuevo, MSN nos lo contó en 2007 de forma genial con el vídeo que hemos visto. Y se sigue contando en 2013, seguido de flamantes soluciones adornadas con términos en inglés como transmedia, storytelling o inbound marketing.
Como consumidores, en Mr. No Name sufrimos las marcas cuando no escuchan.
Como vendedores, queremos empezar un diálogo sin gritar ni interrumpir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario