Reza en su página web:
La simplicidad suele asociarse con el minimalismo. Pero la verdadera simplicidad es mucho más que la ausencia de desorden o adornos. Es dar la solución adecuada en el lugar y el momento justos. Es dar sentido a la complejidad. Es hacer que las cosas funcionen sin más. Es tener algo en la mano por primera vez y saber cómo usarlo. Eso es la simplicidad.
Funcionalidad. Sí, de acuerdo, a quién no le gusta que las cosas funcionen. No recuerdo que cuando salieron los interfaces llenos de esos "adornos" la publicidad me dijera que entorpecieran. Ahora resulta que el diseño Skeumorfista, que a mi madre le gusta mucho porque las cosas parecen lo que son, no es funcional y casi da vergüenza empezar un trabajo bajo ese paradigma tan de final de los años cero. Se venía venir: ¿desde cuando el diseño de vanguardia gusta a las madres?
Ahora, ¿qué será de esos efectos de agua y cristal que tanto nos enamoraron y que todos los diseñadores tuvimos que aprender a hacer?, ¿qué pasará con los degradados? Pienso en esas horas ajustando sombras, transparencias y desenfoques y en todas las fotos que atesoré en alta resolución de cuero y papel pergamino. Todo fue en vano.
¿Es que lo que ayer era atractivo ahora es hortera?, ¿podré seguir usando otra tipografía que no sea la Helvética?, ¿podré usar colores sin restringir la paleta?, ¿podré redondear esquinas? Qué inquietante pensamiento irrumpe en mi conciencia: ¿era yo acaso, Oh, Dios mío, un diseñador disfuncional?
Si hablamos del apartado técnico de un producto, la obsolescencia programada es necesaria para que el motor producción-consumo no se detenga. El apartado del diseño no es diferente. Cada vez en ciclos más cortos, nuevas oleadas a nivel mundial cambian los patrones de lo que es buen gusto y lo que es caspa. Porque el diseño debe ser funcional, sí. Y la más importante función es vender.
Haré mi análisis al fenómeno de este cambio de tendencia en concreto. El skeumorfismo no sólo era una interface intuitiva o una propuesta estética naíf pero amigable, ante todo era el pretexto para mostrar el poderío técnico de las nuevas pantallas. Ahora que todas las marcas ofrecen una altísima resolución, prima demostrar lo responsive que puede llegar a ser nuestro sistema. Para ello, es necesario prescindir de gráficos de dimensiones fijas e ir a mundo esquemático que se pueda re-ordenar sin dificultad. Por ello, la mejoría de la funcionalidad no se refiere a la experiencia del usuario: mi madre estaba muy contenta, ¿qué más pruebas quieren? Es una cuestión de cumplir las nuevas necesidades de desarrollo y de urgir al público a adoptar algo nuevo.
Un extra. Aquí les dejo dos perlas en torno a una dialéctica clásica en el mundo del arte que guarda relación con el skeumorfismo: ¿El arte imita a la naturaleza o la naturaleza imita al arte?
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